La mujer corre en la mañana, lleva sus audifonos para separarse del mundo, atras de ella otro corredor no deja de gozar al ver las nalgas en movimiento de la corredora.
Las dos amigas llegan al cafecito, se sientan en las sillas afuera. Una de ellas trae pantalones ajustados negros de oficinista, un tipo las queda mirando, se acerca y les hace platica sin dejar de verle la entrepierna.